lunes, 31 de enero de 2011

Clara Rockmore. La diva del éter (V).

El arte del theremin

Un joven Bob Moog tocando un theremin fabricado por él
Un jovencísimo Robert Moog tocando un modelo
de theremin de su propia invención
En 1961, un joven ingeniero neoyorquino recién licenciado en física por la Universidad de Cornell llamado Robert Arthur Moog entró en contacto con Clara Rockmore. Desde que era un adolescente Moog había estudiado los esquemas y diagramas del RCA Theremin y estaba tan fascinado por la sencillez y genialidad del invento, que había comenzado a fabricar su versión del theremin en su propia empresa R. A. Moog Company (más tarde Moog Music Inc.). Clara le recibió muy amablemente en su apartamento de la Calle 57 de Nueva York. El joven traía un theremin con la intención de que la diva lo probara y le diera su opinión. Clara Rockmore le dijo que si quería que lo tomara como un tipo serio tendría que construir un instrumento mucho mejor. Así y todo el joven no se amedrentó y siguió trabajando en pos de su idea de crear instrumentos electrónicos.

En mayo de 1962, en plena Guerra Fría, Robert y Clara Rockmore estaban de visita turística en la Unión Soviética. Robert quería conocer el país del que era originaria su esposa. Mientras estaban en Moscú pensaron en Lev Termen, pero ya había pasado un cuarto de siglo desde que lo habían visto por última vez. Una noche, durante una cena con un científico, Robert Rockmore le preguntó por pura curiosidad si sabía algo de un inventor llamado Termen. El científico, contestó como quien no quiere la cosa "he almorzado con él hoy". Clara casi se desmayó al escuchar estas palabras.

Quedaban pocos días para que el matrimonio Rockmore abandonara la Unión Soviética, por tanto no podían recurrir a los conductos oficiales para reencontrarse con el inventor. Al día siguiente y por medio de la recepcionista de su hotel se arregló una conversación telefónica con Termen. La misma voz que Clara recordaba sonó al otro lado del aparato. Su reencuentro se produjo en una estación de metro, un lugar idóneo para mitigar las voces de su conversación y las escuchas indiscretas de eventuales miembros de los servicios de seguridad. 


Al día siguiente de este breve encuentro, el matrimonio Rockmore tenía que asistir a una representación teatral. Termen les dijo que durante el intermedio salieran del teatro. Él estaba fuera esperándoles en un taxi que les condujo a su modesto apartamento en el complejo de viviendas Leninsky Prospekt, donde pasaron una velada muy musical con la esposa y las hijas del inventor.

Clara y Robert Rockmore en una foto familiar
Clara y Robert Rockmore. Foto: The Nadia Reisenberg
& Clara Rockmore Foundation.
En febrero de 1963 y a consecuencia de las heridas producidas en la cabeza tras un accidente fortuito al resbalar sobre el hielo, fallecía Robert Rockmore. "Bobby", como cariñosamente le llamaba Clara dejó un profundo vacío en la vida de la artista, que desde entonces siempre detestaría el invierno.

En 1969, el joven constructor amateur de theremines Robert Arthur Moog se había convertido en Bob Moog, el principal artífice de la introducción del sintetizador en la música popular, y esta vez Clara sí lo tomó en serio y mejoró su opinión sobre los theremines que fabricaba su empresa. Desde entonces Moog y Clara Rockmore se hicieron buenos amigos, hasta tal punto que la diva del éter accedió a que el fabricante de sintetizadores le restaurara el theremin que Lev Termen había construido para ella en 1934, con la ayuda y supervisión de Mike Jasen el ingeniero de Rockmore desde hacía varias décadas.

A mediados de los años 70 Clara ya comenzaba a sentir el peso de la edad, y quería dejar para la posteridad una grabación de su forma de interpretar el theremin. Por extraño que parezca, aunque llevaba cuarenta años interpretando el theremin en directo, jamás había realizado una grabación discográfica. En los años 50 había tenido conversaciones con Goddard Lieberson presidente de Columbia Records, pero aunque éste reconocía que Clara tocaba de un modo maravilloso, no existía demanda de discos de theremin, por consiguiente nunca se llevó a cabo grabación alguna.

Portada original del álbum The Art Of Theremin de Clara Rockmore
Portada del vinilo de Clara Rockmore
Los deseos de Clara Rockmore se hicieron realidad en julio de 1975, cuando Robert y Shirleigh Moog llevaron a cabo la grabación de cerca de treinta piezas del repertorio clásico que Clara había estado interpretando durante más de 40 años con el theremin, acompañada de su hermana Nadia Reisenberg al piano. El subsiguiente LP apareció en 1977 bajo el título de Clara Rockmore, Theremin ‘premiere artiste’ of the electronic music medium, with Nadia Reisenberg, piano (Delos Music), compuesto por 12 de los temas registrados, entre los que se incluyen piezas de Tchaikovsky, Ravel, Rachmaninoff, Stravinsky, Achron o Manuel de Falla entre otros.
 
Paralelamente a esa grabación sonora, se realizó otra en video en la que Clara Rockmore ofrecía una entrevista y mostraba su técnica con el theremin a lo largo de 58 minutos. El vídeo titulado Clara Rockmore. The Greatest Theremin Virtuosa, incluye una introducción realizada por Bob Moog, está producido por Big Briar Inc., y fue editado en 1998, tras el fallecimiento de la diva del theremin, primero en VHS y posteriormente en DVD junto al vídeo Mastering The Theremin, un tutorial a cargo de Lydia Kavina.

Tras estas grabaciones Clara Rockmore volvió a su plácida vida alejada de los escenarios, sólo interrumpida por el fallecimiento de su hermana Nadia el 10 de junio de 1983 a los 79 años de edad.


En 1987 tuvo lugar la reedición en disco compacto de Clara Rockmore, Theremin ‘premiere artiste’ of the electronic music medium, with Nadia Reisenberg, piano (Delos Music), convenientemente retitulado como The Art Of The Theremin, que incluye un libreto con textos escritos por Robert Moog. Esta edición ayudó a despertar de nuevo el interés por el theremin y por la figura de Clara Rockmore entre las nuevas generaciones.

Leon Theremin y Clara Rockmore ya ancianos en su último encuentro en 1991
Lev Termen y Clara Rockmore durante su reencuentro
en Nueva York en octubre de 1991
Con la vejez, los hechos del pasado se reviven más vivamente y por ello Clara Rockmore deseaba reencontrarse con Termen nuevamente. Su siguiente encuentro se produjo en octubre de 1991, cuando Lev Termen fue invitado por el compositor y creador de la síntesis en modulación de frecuencia, John Chowning del CCRMA (Center for Computer Research in Music and Acoustics), de la Stanford University a visitar los Estados Unidos. En este encuentro, Clara recibió a Termen en su apartamento de estilo art déco de la Calle 57, donde tocó para él y conversaron mientras tomaban té. Este viaje vino también propiciado por el cineasta neoyorquino Steve M. Martin. En 1990 había estado en Moscú filmando exteriores y al propio Lev Termen en su apartamento rememorando hechos del pasado, pero para completar su documental sobre la vida del inventor necesitaba que Termen viajara a Estados Unidos. Finalmente se consiguió un visado por parte de las autoridades soviéticas y se pudo hacer realidad el sueño de Clara, de Bob Moog y de muchos otros.

El 3 de noviembre de 1993 falleció en Moscú a los 97 años de edad Lev Sergeyevich Termen. Sólo un día antes, el director Steve M. Martin había finalizado el montaje de su documental Theremin: An Electronic Odyssey, que narra la azarosa vida del inventor, los años que residió en Estados Unidos y su relación musical y personal con Clara Rockmore.

Tras el éxito cosechado por el documental Theremin: An Electronic Odyssey, Clara Rockmore vivió una segunda juventud, con continuas peticiones de entrevistas por parte de los medios de comunicación, y sobre todo ofertas para actuar en diversos países, entre ellas incluso una del compositor japonés Isao Tomita, que quería que Clara de desplazara a Japón para grabar con él. Aunque Clara estaba encantada con este renovado interés por el theremin y por su trayectoria artística, una salud cada vez más delicada sólo le permitió conceder algunas entrevistas, pero se vio obligada a rechazar todas las ofertas para realizar conciertos.

A raíz del éxito de su película, el director Steve M. Martin inició las gestiones con la multinacional Sony para llevar a cabo una adaptación a la gran pantalla de la historia de Lev Termen y Clara Rockmore, en la que se basaba su premiado documental. El 30 de enero de 1996 Clara firmó un acuerdo con Sony según el cual concedía todos los derechos para licenciar su nombre y su imagen para un uso comercial. A día de hoy, todavía no se ha llevado a cabo ningún proyecto cinematográfico fruto de ese acuerdo.

Desgraciadamente, el domingo 10 de mayo de 1998 a la edad de 88 años y a causa de las complicaciones derivadas de una apoplejía, fallecía Clara Rockmore, la gran virtuosa, la gran diva del instrumento electrónico más asombroso de todos los tiempos.

Los dos únicos álbumes de theremin de Clara Rockmore
Los dos álbumes de theremin
publicados por Clara Rockmore
El legado musical de Rockmore, además de su disco The Art Of The Theremin, es una grabación (un ‘air-check’ de hecho), del Concerto For Theremin And Orchestra de Anis Fuleihan tal y como fue presentado en Nueva York en febrero de 1945, incluido dentro del álbum Ionisation (Symposium), que incluye la pieza del mismo título de Edgard Varèse, además de varias composiciones de Ludwig van Beethoven, Jean Sibelius o Edward Elgar.

Asimismo, en diciembre de 2006 apareció publicado Clara Rockmore's Lost Theremin Album (Bridge Records), un CD que incluye las 16 composiciones restantes provenientes de las sesiones que la diva llevó a cabo junto a su hermana Nadia en 1975 bajo el auspicio de Robert y Shirleigh Moog, y que habían permanecido inéditas desde entonces. En esta ocasión, el repertorio interpretado estaba compuesto por piezas contemporáneas de Maurice Ravel, George Gershwin, Fritz Kreisler, Anis Fuleihan, Heitor Villa-Lobos, Gaspar Cassadó, Manuel Ponce, Avery Robinson y Louiguy. La época barroca estaba representada por Johann Sebastian Bach y Johann Mattheson, y del período romántico se incluyeron piezas de Franz Schubert, Frédéric Chopin, y Antonín Dvorák, éste último más encuadrado en el postromanticismo y el nacionalismo. A las grabaciones originales de tres temas se les habían añadido en 1989 nuevos instrumentos. En concreto a la pieza "Estrellita" de Ponce se le unió la guitarra clásica de Jorge Morel, mientras que a las "Bachianas Brasileiras" de Villa-Lobos y a la "Pastorale" del Concerto For Theremin de Fuleihan se agregó un conjunto de violonchelo.

Aparte de su arte en forma de grabación discográfica o de su theremin mejorado, que ha pasado a manos de una alumna suya llamada Dalit Hadass Warshaw, Clara Rockmore nos ha dejado mucho más. Un método de interpretar un instrumento nuevo, un compromiso inquebrantable con una forma de concebir el theremin y su arte, y una importante labor de divulgación del mismo a través de giras y conciertos.

Por otro lado, el theremin es un instrumento que sigue fascinando a nuevas generaciones de músicos. Se calcula que existen en el mundo alrededor de 12.000 theremines y su número aumenta año tras año. El precio de uno de los 500 RCA Theremin que se fabricaron en los años 30 puede oscilar entre los 5.000 y los 25.000 dólares, dependiendo de su estado de conservación, y son venerados por todos los thereministas del mundo. Existen varias empresas que fabrican el theremin en kits de montaje, entre ellas las firmas Moog Music Inc., y PAiA, si bien hay otras que lo hacen de un modo más artesanal, como es el caso de Wavefront Technologies. Anualmente se celebran varios certámenes de thereministas, sobre todo en Estados Unidos, donde dicho instrumento cuenta con centenares de intérpretes aficionados, muchos de ellos con instrumentos de diseño y fabricación propio.

El sonido del theremin es ya parte intrínseca de la cultura popular del siglo XX. Aunque su presencia en el mundo de la música clásica ha sido testimonial, con contados ejemplos de autores que han escrito piezas pensando en este instrumento, su aportación al cine ha sido más que significativa. Toda película de ciencia ficción o de terror de los años 50 y 60 que se precie ha de incluir un theremin en su banda sonora. La música pop y el jazz también han sido un terreno fértil para la proliferación de grabaciones en las que ha estado presente el theremin. Desde "Good Vibrations" de The Beach Boys, llevada a cabo con un sucedáneo del theremin denominado Electro-Theremin o Tannerin, obra del músico e inventor Paul Tanner y de ejecución similar a una ‘slide guitar’, pasando por discos de Jimmy Page o actualmente de grupos como Air, Mercury Rev o Marilyn Manson entre muchos otros.

Gracias a la semilla que plantó Lev Termen en los años 20 y que germinó en el genio de Clara Rockmore desde los años 30, el theremin es un instrumento que ha entrado en el siglo XXI con todo el futuro por delante. Intérpretes profesionales de theremin como son Lydia Kavina, Barbara Buchholz, Carolina Eyck o Pamelia Kurstin entre otros, continúan con el legado de la diva del éter, Clara Rockmore.

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